Escribir como una terápia
Escribir como una terápia
(En recuerdo a los ultimos momentos de Marta del Castillo)
Creedme … lo sé.
Cuando un día cualquiera, uno sale a la calle, y aquello que le han dicho tantas veces que no haga, va y lo hace.
El delirio de la juventud.
Creemos que somos sabios, y que sabemos mas que nuestros progenitores.
Me lo avisaron muchas veces, y sin embargo, nunca pensé que me fuera a pasar a mi.
Creedme … lo sé.
Cuando empiezas a ser consciente de que algo no va bien, y dices, en qué hora y por qué no hice caso a mis padres… Esto no va bien. Si mis padres me vieran ahora se enfadarían mucho conmigo… les he desobedecido, ellos me avisaron.
Creedme … lo se.
Cuando ves que la situación se te empieza a escapar de las manos, las piernas flojean, el estómago se encoge, y el aire empieza a faltar. No controlas tus manos, que se mueven despavoridas. No debí llevar la contraria a mis padres. Si ellos estuvieran presentes me sacarían de este lío. A nadie puedo pedir ayuda. Entonces desde el fondo te tu alma sale una voz: ¡¡¡Pero por favor déjeme ir¡¡¡. Empiezas a pensar que tus padres estarían dispuestos a pagar todo el oro del mundo, seguro que sí, ellos … que te quieren tanto…. darían su vida por ti, lo sabes. Se agolpan sentimientos, sensaciones, cuanto darías por escuchar solo una voz: la de tu madre o la de tu padre¡¡¡¡. Pero tu estás ahí … sola indefensa … sin ayuda de nadie, en una situación que ya no puedes controlar.
Creedme … lo sé,
En estos casos hay que estar muy despierta para poder aprovechar, el mas mínimo despiste, o tirar a dar en el talón de Aquiles, o asustar tu, que ya estas muy asustada. Es indispensable, no perder la calma y por supuesto no perder el conocimiento, ni la razón. Si se pierde el conocimiento subida en este tren que lleva mucha velocidad, ... el tren te llevara a la estación que desee, no sabes a cual, tu no querias estar en ese tren.
Es importante tirarte del tren en marcha.
Creedme … lo sé
Yo ... tuve suerte.
Porque el alma se alimenta de sensaciones, olores, sonidos, ....
Letra e interprete: La argentina Mercedes Sosa
Chacarera: Música tradicional de Argentina.
Era precioso ver a las abuelas, a los nietos, y a los jóvenes con sus bicicletas hacer el recorrido, ese día te encontrabas a todo el pueblo en el paraje. Era cita obligada, nadie quería perdérsela. Mientras unos a otros se invitaban para probar, cual de las tortillas, estaba mejor hecha. Los que mas disfrutaban, como siempre en estos casos, los niños. Los mayores contaban historias de antaño: